Lo que deberías hacer ante un embargo

Un embargo si bien es un hecho hasta doloroso, no es el final de todo. Si ya estás en esta situación, lo mejor es no perder la calma ya que, según como gestionemos esto, saldremos mejor o peor parados de ella.

Checa esta guía de supervivencia y que tus acciones te hagan salir más pronto de una mala racha económica.

Lo que debes y no debes de hacer ante un embargo

Ante todo mucha calma

Un embargo no significa ni la bancarrota, ni la ruina ni el fin de tu estatus, sino tener que realizar recortes a tu presupuesto, por lo que lo primero que debemos hacer es estudiar y determinar la situación.

Piensa en lo siguiente: ¿Cuánta cantidad de dinero debo?, ¿Tengo posibilidades de renegociar la deuda?, ¿El embargo es inminente o dispongo de plazo?, ¿Qué bienes entran en juego y cuáles puedo salvar?, ¿Puedo prescindir de ellos?

La analítica y la frialdad a la hora de enfrentarse a una situación como un embargo son vitales. Entrar en un callejón sin salida es fruto de la terquedad e incapacidad de reacción.

No eludir nunca nuestras obligaciones

Lo último que se nos puede pasar por la cabeza debe ser evitar el pago de la deuda. Y una mala decisión es realizar transferencias a otras cuentas de nuestro capital ante el miedo de que perdamos nuestra liquidez.

Ante un embargo, lo primero que se comprueba son las cuentas corrientes del embargado, y éste jamás perderá su liquidez mediante la protección del sueldo mínimo interprofesional.

Es por ello que un intento de evasión de capital puede empeorar la situación. Esta acción está tipificada como alzamiento de bienes y constituye un importante delito fiscal que sí te podría llevar a la cárcel.

embargo que hacer

Ganar tiempo para evitar la pérdida de capitales

Recuerda que el embargo de bienes se produce ante la imposibilidad de realizar el pago de una deuda contraída. En la gran mayoría de ocasiones, el acreedor no está interesado en que el deudor responda ante la falta de liquidez con sus bienes, ya que al fin y al cabo lo que pretende es obtener capital de la forma más cómoda.

Lo mejor es que tú mismo presentes un plan financiero fiable para renegociar las condiciones. Si por nosotros mismos no somos capaces de obtener liquidez inmediata, acude a familiares o a entidades de actividad financiera que puedan ayudarte.

También debes saber que hay entidades dedicadas a la defensa del deudor que pueden ayudarte a salir cuanto antes de este problema. Entre más calma tengas, mejor librado saldrás.